Revuelo en la población Fiambalense.

Pasado el mediodía de ayer; vecinos de los barrios Juan Manuel Salas y Entre Ríos de esta ciudad de Fiambalá, se comunicaron con la redacción de Multimedios Abaucán alertados por un llamativo movimiento de vehículos, personal policial y autoridades judiciales, que al parecer se encontraban realizando algunos procedimientos y allanamientos en algunos inmuebles de los barrios mencionados.

De acuerdo a la información extraoficial, aparentemente las operaciones policiales y judiciales tendrían que ver o estarían relacionados con el homicidio de Elba Ibáñez, la joven madre que la encontraron sin vida a la vera de la Ruta N° 60, el 28 de marzo pasado, en el barrio Barrialitos de Fiambalá, con signos de violencia, lo que posteriormente se determinó que había sido víctima de un homicidio.

A partir de ahí se inició una exhaustiva investigación ordenada por la Fiscalía de la 5° Circunscripción, mediante la cual y como parte de la investigación se inquirió el celular de Ibáñez, por lo que se estima que a partir de ese examen dio como resultado pistas certeras que encaminaría a un viable esclarecimiento del crimen que lleva casi un mes sin resolver.

Se espera que en las próximas horas las autoridades competentes den una información concreta a los familiares de la joven madre que en todo este tiempo, mediante marchas y el acompañamiento de la población vienen pidiendo por el esclarecimiento del hecho, y de esa manera dar con él o los responsables del homicidio que inquieta a todos los Fiambalenses.

En medio de toda la situación, el trabajo periodístico de Multimedios Abaucán y medios amigos de la provincia se vio afectado por la interrupción grosera, repudiable e incomprensible de un solo miembro de la fuerza policial de Fiambalá, un suboficial de apellido Gonzáles, quien arremetió sin mediar palabras contra el personal informativo, al parecer con la intención de apoderarse de los elementos de trabajo, sin respetar una labor competitiva que no violó el perímetro de trabajo ni vallado inexistente que debería haber en este tipo de procedimientos, lo cual quedó registrado en imágenes y videos que serán publicados de ser necesarios.

Cabe aclarar también que el mal proceder del suboficial Gonzáles no involucra ni abarca a los demás uniformados y otras autoridades que realmente trabajan con profesionalidad, conocimiento, formación, respeto y educación, quienes observaron el atropello a la prensa de su camarada y debieron intervenir para manejar la situación con el respeto y la instrucción correcta que un servidor público debe tener con quienes realizamos nuestro trabajo de informar con muchos años de experiencia que avalan esta labor.

Sería plausible a posteriori escuchar una autoridad policial que reconozca el error del suboficial y no salir a justificar lo indefendible y a su vez galardonar el trabajo de otros miembros que honran con alteza mayúscula a la fuerza policial.