Ocurrió al regreso de un acto en la localidad de Antinaco.

El lamentable hecho sucedió después de la hora 22:30 del pasado lunes cuando un grupo de docentes pertenecientes al Anexo IV de la Escuela Secundaria Rural N° 25 regresaban desde la localidad de Antinaco -al norte de Fiambalá- luego de haber participado del acto clausura del ciclo lectivo, que a pesar de la fuerte tormenta en toda la zona se realizó de igual manera, con todos los riesgos que ello implica, a sabiendas que se trata de territorio montañoso, con distintas ramificaciones de ríos, terrenos agrestes y mucha presencia de dunas.

Dentro del trayecto que debían realizar los docentes es el cruce del ‘Río Grande´, un afluente que en épocas estivales suele crecer considerablemente, motivo por el cual hace unos años atrás se suspendió una etapa del Rally Dakar.

El profesor Jesús Robledo –principal afectado por la situación- Comentó en exclusivo a Multimedios Abaucán que luego de finalizar el acto, los educadores partieron en sus vehículos en fila y al llegar a Rio Grande, los primeros rodados pasaron bien pero los dos últimos autos (uno de ellos donde él se encontraba), en el momento del cruce fueron sorprendidos por un golpe de creciente que tapó a los automóviles y quedaron obstruidos con el agua, sedimento y ramas  que ingresaban en el interior de los habitáculos, debiendo luchar por sus vidas, tratando de salir rápidamente del caudal.

Al llegar a la orilla del rio debieron buscar señal de telefonía celular y de esa manera avisar para que los socorrieran. Mientras tanto los primeros vehículos, entre ellos donde se transportaba el director de la institución, continuaron normalmente con el viaje.

Luego de varias horas en el lugar, con una fuerte tormenta eléctrica, en medio de la nada e intentando comunicarse, pudieron contactarse con el delegado Municipal de Palo Blanco quien acudió en su vehículo 4×4 pero fue imposible sacar los autos del barro.

Pasada la hora 03:30 de la madrugada llegó personal de Agronomía de Zona con un tractor y de esa manera pudieron sacar a la orilla del rio y evitar que la creciente arrastrara más a los rodados.

Cuando llegó personal de Defensa Civil Municipal de Fiambalá trasladaron a las personas ocupantes de los automóviles hasta Palo Blanco, quienes se encontraban con sus pertenencias mojadas, llenos de barro y en estado de shock nervioso, fueron asistidos para continuar con su viaje hasta la Comisaria de Fiambalá en donde dejaron asentado todo lo sucedido. Dijo el Profesor Jesús Robledo.

Los automóviles afectados fueron un Chevrolet Corsa, perteneciente a la Profesora Quispe y un Chevrolet Meriva, de propiedad del profesor Robledo, sumado a ello las demás personas que viajaban en los mismos

Luego, en horas de la mañana, al enterarse de la grave situación, pobladores y docentes de Fiambalá y Tinogasta se solidarizaron con los profesores y abrieron distintos cuestionamientos e interrogantes, entre ellos el ¿porqué de realizar un acto a esa distancia y a esa hora?, sabiendo de la fuerte tormenta que comenzó con anterioridad del inicio del acto;…¿si el seguro docentes los cubre en algo?; … ¿Porque iniciar un acto a esa hora de la noche que no coincide con el horario de trabajo de los educadores?; … ¿porque el Director del establecimiento que viajaba en la misma comitiva no se quedó para ayudar a los colegas damnificados?; … ¿quién se responsabiliza por las grandes pérdidas económicas?;  Y ¿qué hubiese pasado si todo terminaba en una tragedia?….

Esos y muchos interrogantes quedan en los comentarios por las distintas redes sociales. Lo importante que más allá de sufrir el deterioro total de sus vehículos, los profesores se encuentran bien de salud, con un fuerte disgusto por lo vivido y en algunos casos anunciaron que renunciarían de las horas en esas escuelas porque aparte de arriesgarse como en estos casos, a más de una año de estar trabajando todavía no cobran sus haberes. Un reiterado tema de vieja data que deberá trabajar en serio la cartera de educación y solucionar porque son personas que necesitan la remuneración por sus trabajos y tienen familia que mantener, con el agregado que ahora deberán arreglar sus vehículos por sus propios medios económicos.