La mirada de los turistas que llegan a Fiambalá.

A escasos 23 kilómetros de Fiambalá se encuentran estos dos atractivos que no están explotados y que no tienen nada que envidiarle, por ejemplo a Talampaya y a otras maravillas geológicas del País. Olvidados y sin controles, ya sufren el malintencionado accionar del hombre. Eduardo ‘Negro’ Aroca le dedicó un párrafo en su cuenta de Facebook quizá para despertar a quienes deben velar por el cuidado y promoción de estas maravillas.

«Qué me vienen a hablar del Salar del Diablo, Quebrada de las Conchas, Quebrada de las Flechas, Talampaya…
El secreto que tenemos en la cordillera catamarqueña, a 23 km de Fiambalá rumbo al paso de San Francisco: EL CAÑÓN DEL INDIO
Una fantástica caminata de unos kilómetros entre maravillas geológicas.

Lo mágico: LA CUEVA DE LAS LUCES

A TENER EN CUENTA

La Municipalidad de Fiambalá, la Secretaría de Turismo ni la Secretaría del Ambiente se hicieron cargo de este patrimonio natural único. No está señalizado, no hay guías, nadie controla ni protege. Ya aparecieron escrituras en las paredes con nombres y fechas», escribió Aroca en su Facebook.

Fuente: www.catamarcactual.com.ar