“Es discriminatorio no poder nombrar a parientes”, dijo Lucía Corpacci cuando la cuestionaron por la repetición de apellidos en el gobierno. Y hay que reconocer que ella no discrimina.

Hace algunos años se criticaba el nepotismo, hoy ya es moneda corriente, como esos productos que son resistidos cuando aparecen pero terminan teniendo “aceptación social”. El peronismo catamarqueño siempre fue abanderado del acomodo de familiares y el reparto de cargos entre la parentela, y en estas elecciones, la mesa chica del Gobierno hizo de las listas de candidatos un árbol genealógico a cara descubierta.

Son cinco o seis familias poderosas que se quedan con todo, no comparten nada. No alcanza ya con índices y puestos invisibles por el sueldo de regalo: quieren los mejores lugares.

Ahí está Raúl Jalil, actual intendente, candidato a gobernador, hermano del presidente de la Cámara de Diputados Fernando Jalil, esposo de la diputada nacional Silvana Ginocchio.

Ahí está Rubén Dusso, actual ministro de Obras Públicas, candidato a vicegobernador, padre del subsecretario de Tecnologías Juan Pablo Dusso, padre de la subsecretaria de Planificación Natalia Dusso.

Lucía Corpacci, actual gobernadora, candidata a diputada nacional, esposa del ex ministro de Producción y actual integrante del directorio de YMAD Ángel Mercado, madrastra del secretario de Gabinete Francisco Mercado, suegrastra de la exsubsecretaria de Inclusión, actual diputada Paola Fedelli y candidata a diputada otra vez Paola Fedelli, esposa del otro hijastro de Corpacci, Ignacio Mercado. Se suma Verónica Mercado, diputada nacional ahora candidata a diputada nacional, todos bajo el ala familiar de rmando “Bombón” Mercado, fallecido esposo de Alicia Kirchner, hermana de Néstor Kirchner. Se suma Hugo Corpacci, ex senador provincial, actual subsecretario de Agricultura, candidato a diputado provincial, hermano de la Gobernadora. Se suma Miryam Corpacci, candidata a senadora suplente por Valle Viejo.

También son parientes que a su vez nombran más parientes los Saadi, los Rosales, los Dalla Lasta, los López Rodríguez, todos con sus respectivos hermanos, parejas y descendencia, más los nuevos que acomodan a sus hijos como Denett, Rivera, Barros.

Ya en 2014, Jorge Lanata contó que Corpacci había nombrado en el Estado provincial por lo menos 106 familiares en cuyo pago de sueldos gastaba más de 1.2000.000 pesos mensuales. Además de sus hermanos e hijastros, la gobernadora nombró en el Estado provincial a 19 primos, 27 sobrinos, dos cuñadas, 15 familiares políticos y otros 37 parientes lejanos.

Hoy la red de la parentela lo acapara todo, y confirma que “lo primero es la familia”.

 

El Catucho

Fuente: www.airevision.com.ar