Esfuerzo, preparación, sacrificio, concentración, estrategia, emoción, es lo que dejó un  FIAMBALÁ DESERT TRAIL 2019 que fue muy exitoso, pero también la solidaridad vino de la mano de varios deportistas. Los niños fueron los elegidos, los privilegiados, que recibieron varias donaciones.

Desde la organización del FIAMBALÁ DESERT TRAIL 2019 se dejó una importante donación en la tan necesitada localidad de las Papas que fue recibido por los niños y padres, como contrapartida, cada habitante albergó por dos noches a los competidores en sus humildes casas brindándoles lo mejor y sencillez de cada familia.

La salita de primeros auxilio que funciona en el B° Barrialitos de Fiambalá, también fue blanco de una gran donación llegada de Bs. As. por un grupo deportistas. En la localidad de Medanitos las elegidas fueron las Escuelas Primarias N°63 y 488, cada niño recibió una bolsa que contenía zapatillas, un juguete, prendas de vestir, golosinas, entre otras cosas.

Ricardo Shigenaga (participante de la ultra maratón 165k.) meses antes de su arribo a la competencia se había conectado con docentes de estas escuelas solicitando la nómina de los alumnos, número de calzado, que juguete les gustaría recibir y talle de cada uno. “Armamos en Bs. As. una especie de bolsón para cada niño a partir de los datos que recibimos de las escuelas, y juntos a otros amigos, que también vinieron a la carrera, fuimos a dos escuelas de Medanitos a entregarle a los chicos, fue un momento realmente inolvidable”, dijo el deportista.

Los chicos vivieron un momento que seguramente no olvidaran por mucho tiempo porque pudieron desayunar y almorzar con los visitantes, además de recibir cada uno de ellos un hermoso regalo, compartir juegos y hacerse den amigos.

“Nosotros somos un nexo de mucha gente que nos colaboró en Bs. As; cuando hicimos el planteo todos nuestros conocidos y algunos comercios nos colaboraron para que cada niño pueda recibir lo que ellos pidieron (…) por una cuestión de distancia y de traslado se nos hace imposible recibir todo lo que la gente quiere donar, pero si pudimos traer lo que los niños nos pidieron”, señalo Shigeneaga. Quien no dudó en remarcar que venir al FIAMBALÁ DESERT TRAIL fue un gran acierto, “La carrera en fenomenal, muy exigente, anduvimos por lugares muy bonitos, además la gente de los pueblitos es muy amable y nos brindan todo lo que ellos tienen, si a esto le sumamos los bellos paisajes que tiene Fiambalá y el contacto que hicimos con los chicos de las escuelas, realmente  fue un viaje formidable, que ojala podamos hacer lo mismo en los próximos Desert Trail” concluyo.