“Yo le pido que se aleje de algunos dirigentes políticos, que no se junte con Tico Almendra, los Tejadas, Arturo Vázquez, el Dr. ‘Nony´Alaníz, Cacho Rasgido, Mario Ávila, (dirigentes del PJ.) ni mucho menos con la radical Roxana Carrizo (actual concejal del FCyS.)”. Esto fue el pedido expreso de Roxana Paulón al Dr. Celín Quintar en setiembre del 2.018, en una reunión que se llevó a cabo en el municipio donde además estaban los concejales del FJPV.

La designación de Quintar como director asistencial del área programática N°10, nunca fue del agrado para quienes comandan el municipio local, los que conviven en ese espacio el apellido Quintar provoca como mínimo un estado nauseabundo. Literalmente se la “juraron” que irían por su cabeza si había desobediencia.

“Dedé” Quintar que había participado como pre-candidato a intendente en el año 2.015, entendió que su carrera política no podía ser condicionada y mientras cumplía con sus funciones en el área de salud mantuvo roses políticos con dirigentes de diferentes líneas y partido, esto para Paulón empezó a ser una “amenaza” política a sus aspiraciones futuristas.

En el mes de octubre de 2.018 por excesos de guardias y su función full-time como director, Quintar sufre una importante descompensación en su salud, lo que le significo siete meses fuera de su función. Durante su ausencia desde el municipio se empezó a planificar cómo sacar de escena a “Dedé” Quintar, una trama perniciosa y maléfica se puso en marcha, en primera instancia se buscó a una enfermera que el propio director había traído desde la capital al hospital y la convencieron que se haga cargo de la dirección del hospital y que debía “responder” en todo sentido a las Sra. Intendente, a cambio recibiría un sobresueldo y una vivienda que el municipio ponía a su disposición, mientras que a nivel provincial se planteó la necesidad de “borrar” a “Dede”, súplicas que se la hicieron a la propia gobernadora Lucía Corpacci y al ministro de salud “para el proyecto político de Paulón, Quintar es una molestia”, se habría manifestado. Para lo cual existiría un audio donde la propia enfermera Jessica García afirma que hubo ofrecimientos y cuenta parte de esta trama.

Cuando el director tuvo el alta médica el pasado 27 de mayo, una autoridad del ministerio de salud le dijo a Quintar, que siga de licencia que no vuelva a Fiambalá, “la intendente pidió en que no volvieras y se lo pidió a la propia gobernadora, por eso mejor seguí con carpeta médica por lo menos por 30 días más, y si no te trasladamos a la capital o tenés que renunciar” le dijeron en el ministerio de salud, el profesional no acepto ninguna de las tres propuestas, desoyendo el pedido volvió a la dirección del hospital Dr. Luis Agote.

Al tercer día de su retorno Quintar fue citado en calidad de urgente al ministerio donde la sub secretaria de salud le pidió que renuncie, en la actualidad la misma no fue presentada y está en manos de abogados.

“Una mano negra, de la  política de Fiambalá pidió mi cabeza, yo no soy una marioneta, tengo convicciones, es paradójico lo que está pasando ya que la propia gobernadora cuando visitó Fiambalá dijo que nadie debe irse de su pueblo y sin embargo a mí me quieren expulsar de Fiambalá, yo nací aquí, soy un profesional de la medicina, al parecer eso poco les importó”, dijo Celín Quintar, quien seguirá en política y que sus intenciones de ser pre-candidato a intendente sigue intacta, sostiene.