“El Camino de la Fe la Esperanza y la Justicia”.

Corría el año 1996, TATON era un pequeño pueblito, casi olvidado, al norte del distrito de Fiambalá, con una población humilde que sufría el aislamiento en términos de salud, educación, servicios básicos y a la incomunicación con los otros pueblos que postergaba el verdadero desarrollo y la integración social, en donde cada habitante para satisfacer sus necesidades debían padecer una odisea total, recorriendo imponentes dunas, en pleno desierto de más de 20 km, caminando o a lomo de mula hasta llegar a Medanitos, localidad donde llegaba el camino desde Fiambalá, y allí hacían el llamado “Trueque” y tenían acceso a los diferentes servicios, alimentos, medicinas, etc

LOS RECLAMOS
Habitantes, entre ellos, doña Lidia Reales y una enfermera Celina Reales, como delegada le reclamaban ‘el camino’ al entonces intendente Amado David “Coco” Quintar.
El cual tuvo un sueño una noche, donde le decía doña lidia que: “El camino usted lo tiene que hacer”.
Luego de tener ese sueño, al otro día temprano reunió a sus técnicos (Luis Quiroga, el Arquitecto Luis Omar Toledo, entre otros) se dirigieron al campo de Tatón, analizaron como construirían el camino que uniría TATON-MEDANITOS, lo que muchos creían y consideraban que “era imposible y hasta una locura, pensarlo”.

EL INICIO DEL SUEÑO
A las pocas semanas, el intendente Quintar y su comitiva regresaron a la localidad pidiendo una reunión con el pueblo para informar que él quería hacer el anhelado camino, y su idea era “utilizando el agua del rio canalizándolo para deshacer las inmensas dunas”.
Los murmuros se hacían escuchar de pobladores diciendo que su idea era imposible de realizar, mientras que otros eran positivos en su respuesta, y otros pesimistas hasta se burlaban.
“COCO” ordenó a la delegada que enviara al campo a sus empleados para que comiencen con el desmonte y marcación de la huella, además, pidió que llevasen cama y comida para dormir en el campo.
A mediados del 96´ los obreros lograron marcar la huella hasta la soledad (Medanitos) luego se paralizo la obra.
-18 de MARZO de 1997, “Las esperanzas se renuevan”
Ese día la comunidad se vio conmovida al ver llegar máquinas y camiones al centro de Tatón, todo ellos enviados por el intendente con una orden a la delegada: que enviase a los obreros junto con los maquinistas, ya que ellos conocían la huella para comenzar a trabajar.
– El 19 de MARZO se comenzó trabajando varios meses arduamente bajo el rigor de la naturaleza. Al principio se construyó un estanque, luego canalizaron el agua que sirvió para deshacer los alto de dunas y compactar la tierra mientras que la maquinas se encargaban de abrir camino. Su trabajo fue arduo ya que iban al campo a primeras horas de la mañana llevando sus viandas para almorzar allí, luego regresaban al anochecer.
Durante este periodo se contrataron más de 30 empleados para trabajos de pico y pala llegando a un total de 40 obreros. Los maquinistas eran Walter Marcial y Lorenzo Rasjido, todos ellos quedaron al mando del Luis Quiroga y bajo dirección de la delegada Celina Reales.
Llevaron el agua hasta cerca del barrio la Soledad (Medanitos), terminado el terraplén dejando listo para el enrripiado, para ello se requirió aumentar el equipo de trabajo de maquinarias y camiones, llegaron más maquinas cargadoras, topadoras, motoniveladoras, camiones volquetes y cisternas, poniendo un pies más firme para concretar una realidad. Fue así que se logró terminar con grandiosa e histórica obra.

 

LA INAGURACION
En agosto de ese mismo año se determinó una inauguración para el día 05 de octubre. Aquel día una multitud imponente, muchos de ellos emocionados, se acercaron para celebrar el logro de toda una comunidad y las autoridades, entre ellos el entonces Gobernador Arnoldo Aníbal Castillo; Amado David “Coco” Quintar; Doña Celina Reales; el Administrador General de Vialidad Provincial, Ingeniero José María Ahumada, entre otros.

El acto fue frente de casa de Pedro Bordón, en La Soledad, Medanitos desde donde inicia el camino de Tatón, allí se realizó el corte cinta y se puso la piedra fundamental para ver hecho realidad ese gran sueño que abrió las puertas hacia una nueva vida, llena de verdaderos cambios, facilitar la comunicación, el comercio, el desarrollo sociocultural, con nuevas oportunidades, a partir de ese momento podían ingresar vehículos de emergencia e innumerables beneficios que significa contar con un camino. Y fue así como esos enormes impulsores de firmes convicciones y grandes decisiones, junto a la comunidad se dirigieron al centro de Tatón, hacia inmediaciones del Club Los Andes para celebrar con asado y comidas locales, lo que fue una “verdadera hazaña”, una obra que quedará indeleblemente marcada en las páginas de la GRAN historia de Fiambalá y su amplio distrito.
Anécdotas que solo quedaron de ese camino y que se recordará de generación en generación. De esa manera quedó determinado ese Día 05 DE OCTUBRE como “DIA DEL CAMINO DE TATON”, “El Camino de la Fe la Esperanza y la Justicia”, para conmemorar en los años venideros y recordar el verdadero cambio que marco para siempre a TATON y a toda su gente, que a pesar de los años, con lágrimas en sus ojos, recuerdan ese grandioso día en que quedaban comunicados eternamente, dejando atrás el olvido, el sufrimiento y la desidia. Muchos nativos de ese pueblo y ex docentes pudieron descansar para siempre viendo el camino tan soñado, dejando atrás largas horas de caminatas o a lomo de mula, bajo el implacable sol y la crueldad de las inclemencias climáticas lo que causó que muchos pusieran en riesgo o hasta perdieran sus vidas tratando de cruzar ese desierto.

En la actualidad y a veces olvidado, cientos de personas –entre ellos turistas- circulan por esa extensión de la Ruta Provincial N° 135, que también es beneficiosa en el ámbito turístico, permitiendo el desarrollo de comunidades que parecían desaparecer, pero el coraje de verdaderos políticos permitió que hoy en día sean pueblos florecientes en todos los ámbitos.

Crédito: Tatón un Oasis

Fotos: Tatón un Oasis / Mario Tizón / Catamarca Viva / Multimedios Abaucán.