La secretaria privada del expresidente explicó cómo era el circuito de pagos entre los funcionarios kirchneristas y empresarios entre 2003 y 2011.

Miriam Quiroga, ex directora de Documentación de la Casa Rosada, declaró ante el fiscal Carlos Stornelli en el marco de la causa por los cuadernos de las coimas.

Contó que fue amente de Néstor Kirchner durante 10 años y que fue Daniel Muñoz quien le dijo que en los cuadernos se registraban los nombres de los empresarios que le debían sobornos por los contratos públicos obtenidos. Además dijo escuchar pedir a Kirchner una puerta blindada para una bóveda de la casa de El Calafate.

Muñoz trabajó para los Kirchner hasta 2011, cuando Cristina la echó y la reemplazó por la hermana del Cuervo Larroque. La exsecretaria hizo además una descripción del rol de cada secretario privado y dijo que Daniel Muñoz «estaba por encima» de todos y era “cínico, burlista, sobrador y bocasucia y tenía una relación de amor-odio con Néstor porque lo maltrataba”.

También confirmó que una vez Muñoz le dio un bolso de cuero marrón para que lo pesara porque tenía “muchos verdes”, y que ella le dijo en broma que le diera algunos y le contestó “no, estás loca, (Kirchner) los tiene todos bien contados”. Luego, hizo un plano de cómo estaban ubicadas las oficinas en la Casa Rosada y dijo que Muñoz entraba los bolsos en autos que ingresaban directamente por la explanada de la casa de gobierno, sin controles, y luego los trasladaba en aviones a Río Gallegos.

En otra parte de su testimonial, Quiroga sostuvo que conocía a Hilda Horovitz, la ex mujer del chofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno, de Yacimientos Carboníferos Fiscales, y que la contactó para darle «documentación comprometedora de De Vido, Baratta y Centeno relacionada con la compra de autos» .

 

Fuente: www.tn.com.ar