Crimen de Elba Ibáñez.

Continúa internado por hipertensión y diabetes. Declaró que la mujer murió durante un aborto clandestino.

Lorenzo Antonio “Tito” Quiroga (74), acusado de asesinar a Elba Ibáñez (35) en la ciudad de Fiambalá, continúa hospitalizado en el Hospital San Juan Bautista de la ciudad de Tinogasta por un cuadro de hipertensión y diabetes, según se informó, en las próximas horas se le realizarán pericias psicológicas y psiquiátricas.

El hombre fue arrestado el viernes 26 de abril y el domingo, tras declarar durante tres horas ante el fiscal que investiga la causa, Jorge Barros Risatti y adjudicarse la autoría del crimen, terminó hospitalizado por una fuerte descompensación. Fuentes judiciales informaron que la Fiscalía de la Quinta Circunscripción de Tinogasta, a cargo de la fiscal subrrogante, Silvia Álvarez, solicitó pericias psicológicas y psiquiátricas  a Quiroga, las que se realizarán en las próximas horas. Se supo además que ese domingo en el cual el sujeto llevó a cabo la declaración en la que se autoincriminó y la Justicia lo imputó por «homicidio simple», el defensor oficial que lo acompañó solicitó que sea internado en virtud de su avanzada edad, por un cuadro de descompensación y para que en el nosocomio se le brinde asistencia psicológica y psiquiátrica, de ser necesario. Al cierre de esta edición se pudo conocer que el hombre había tenido una importante mejora en su salud y que podría ser trasladado nuevamente al calabozo de la Comisaría Departamental de Tinogasta, donde estaba alojado hasta el momento de su internación.

 

ABORTO EN DUDA

El cuerpo de Elba Ibáñez fue sometido a autopsia por orden del fiscal titular Jorge Barros Risatti, poco después de ser hallado a la vera de la Ruta Nacional 60, dentro de un canal de riego. La pericia arrojó que al momento de su muerte -causada por desnucamiento y un fuerte golpe en  la cabeza-, cursaba un embarazo de aproximadamente un mes y medio.

Según la información a la que pudo acceder El Ancasti, Quiroga declaró que la mujer le pidió la semana previa al desenlace fatal y en reiteradas ocasiones, que le realice un aborto porque ya no podía tener más hijos, debido a la carga económica que debía sobrellevar con dos niños y el empleo precario de una beca municipal.

Indicó que el 17 de marzo ella comenzó a llamarlo por teléfono para pedirle que le realice las maniobras abortivas. Aseguró que la mujer se tornó insistente conforme pasaban los días y remarcó que según los comentarios de la víctima, la necesidad de interrumpir el embarazo tenía que ver con un inminente traslado desde su lugar de trabajo como administrativa, a una escuela como personal de maestranza.

El único detenido por el crimen de la mujer remarcó que en sus llamadas Elba le pidió que interceda para que evitar el traslado y que haga uso de la buena relación que él tenía con una doctora de apellido Leiva y la intendenta Roxana Paulón. Informó que ante la insistencia en sus llamadas telefónicas, finalmente, accedió a practicarle el aborto, y que acordó reunirse con ella el 27 de marzo a la noche. Recordó que el 28 de marzo, pasada la media noche, la recogió en su camioneta Kangoo gris y la trasladó hasta su casa. Allí -y siempre según su versión-, la mujer accedió a la intervención que según detalló, consistió básicamente en la introducción de una sonda en la vagina, por la cual Quiroga inyectó una mezcla de jabón neutro diluido en agua, con una gotita de aceite comestible.

Sostuvo que a los pocos minutos Elba comenzó a descomponerse hasta que quedó sin vida sobre la cama en la cual, supuestamente, realizaba el aborto. Señaló que poco después decidió depositar el cuerpo al costado del canal donde fue hallado, y negó que le haya dado golpes con sus manos o elementos contundentes.

Destacó que cuenta con vasta experiencia en reanimación cardiorrespiratoria, por lo que podrían haber quedado marcas en el pecho de la víctima tras las supuestas maniobras de reanimación.

En este contexto, remarcó que cuenta con conocimientos en primeros auxilios, de enfermería y de parto, debido a que practicó durante muchos años con profesionales idóneos.

Recalcó, que no fue su intención dañar o provocar la muerte de Elba. La Justicia espera los informes de las pericias para determinar si realmente se le realizó una maniobra para interrumpir el embarazo.

 

Fuente: www.elancasti.com.ar