Se trata de la red de 60 satélites Starlink que fue lanzada en Estados Unidos, con la que se pretende crear una red de internet satelital.

Una fila de luces en el cielo sorprendió este lunes por la noche a los vecinos de Fiambalá. Las dudas, en un principio, invadieron a los habitantes y empezaron a especular con que se trataba de ovnis.

Luego, supieron que era la red de 60 satélites Starlink enviada por SpaceX, y que no solo fueron observados en esta localidad u otras vecinas, sino también desde Chile y, el mes pasado, en otros lugares del mundo como España, Venezuela, Japón y Estados Unidos.

Durante la segunda semana de noviembre la firma de Elon Musk lanzó en Florida una segunda serie de 60 satélites con la que se pretende crear una red de internet satelital. Los satélites orbitan entre los 340 y 1,150 kilómetros sobre la Tierra por lo que han podido apreciarse a simple vista en el cielo desde distintos puntos del planeta.

El primer lanzamiento, sin embargo, tuvo lugar el pasado 23 de mayo de 2019 cuando la empresa de transporte aeroespacial SpaceX lanzó al espacio los primeros 60 satélites de su proyecto Starlink. El lanzamiento del cohete Falcon 9 se produjo en Cabo Cañaveral, Estados Unidos.

El de mayo se trató del tercer intento de lanzamiento del cohete después de que las condiciones meteorológicas forzasen a suspender los dos primeros, según informó en ese momento la agencia EFE.

El objetivo de SpaceX es crear con futuros lanzamientos una constelación de satélites que brinden Internet a velocidades parecidas a las de la banda ancha a todo el planeta.

Los satélites orbitarán entre 340 y 1.150 kilómetros por encima de la superficie de la tierra, mucho más cerca de los 35.400 kilómetros a los que vuelan los satélites que ofrecen actualmente este servicio a una velocidad de conexión más baja que la prevista por Starlink.

Musk calcula que el negocio de Internet puede generarle a su compañía ingresos de 30.000 millones de dólares anuales, lejos de los 3.000 millones que produce actualmente con el transporte de carga.

Con el nuevo lanzamiento, SpaceX entra oficialmente en la carrera por crear una red propia de este tipo en el espacio con empresas competidoras como OneWeb -que en febrero lanzó sus primeros satélites-, Telesat y Blue Origin, propiedad del dueño de Amazon, Jeff Bezos.