Héroes anónimos.

Paul Barrionuevo, un joven oriundo de la localidad de Punta del agua (distrito Fiambalá), experimentado y muy reconocido guia turístico de alta montaña, que participó de varios rescates, búsquedas de personas, por climas extremos y llegó a superar los 6.000 m.s.n.m. en la Cordillera de Los Andes. Esta vez formó parte del operativo en la Cordillera de San Buenaventura –junto a sus compañeros- para asistir a Doña Lorenza Mamani, quien tuvo problemas de salud y fue trasladada de urgencia a la capital provincial.

Barrionuevo cuenta en primera persona de cómo fue la difícil travesía que una vez más tuvo que participar y de la que muchas veces no se sabe ni se conocen, ni tampoco tienen la repercusión periodística que merecen por el simple hecho de ser “Héroes anónimos” como otros tantos.

(Felicitaciones y Gracias muchachos).

 

Ésta es la história:

“El día domingo 27 fui convocado una vez más por Defensa Civil y Bomberos Voluntarios de Fiambalá a una emergencia.

El parte que ellos tenían que una ciudadana de apellido Mamani más conocida como la “Lorenza Sola” se encontraba en delicado estado de salud, en su ranchito en medio de la montaña con difícil acceso, a unas 6 o 7 horas aproximadamente caminando desde Río Grande pueblito a donde llegan las camionetas.

Desde Fiambalá partimos rumbo a Río grande a las 19:30 horas, llegando a las 22:30 horas aprox. El grupo conformado por: Gustavo Carrizo Carvajal, Lucas Carrizo Carvajal, José Luis Rasgido, Sebastián Carvajal, José Quiroga, William Barrionuevo, Issac Fernández, Dra. Claudia Velázquez, Enfermero José Quiroga y mi persona.

Una vez que llegamos a Río Grande tomamos bien conocimiento de la situación donde se evaluaron diferentes alternativas y hasta podríamos contar con un helicóptero para rescatarla.

Se decidió salir a la 01:00 horas de la madrugada para llegar temprano al puesto y poder analizar el lugar de aterrizaje para el helicóptero y en caso de no poder aterrizar tendríamos que emprender el regreso trayéndola a Lorenza en una angarilla acondicionada como camilla y a pulso, eso nos llevaría mucho más horas teniendo en cuenta el camino y el desgaste físico de todas las personas.

Un grupo de 8 personas entre ellas Bomberos, Defensa Civil y baqueanos del lugar hemos salido a las 01:00 horas de la madrugada, mientras que la doctora, enfermero, dos bomberos y uno de defensa civil quedaron en base esperando el regreso de nosotros…

La luna era nuestra compañera nos iluminó por unas 3 horas más o menos hasta que se nubló completamente y empezó a caer agua nieve y nieve y la temperatura descendió a -15 grados aproximadamente se hizo muy cruel el frío se nos congelaban los cuellitos las bufandas, el pelo que quedaba fuera de los gorros se hacía unas velas de hielo, las mochilas con hielo, las camperas congeladas, el agua que llevábamos en las mochilas se había congelado y a las nubes las teníamos a lado nuestro la visibilidad no más de 5 metros en algunos lugares. Hicimos fuego en 6 o 7 oportunidades donde nos calentábamos y seguíamos porque si nos quedábamos más tiempo quietos corríamos el riesgo de perder temperatura corporal y podríamos sufrir congelamiento o hipotermia, así fue hasta que por fin amaneció y ya habíamos llegado al rio que estaba totalmente congelado, este nos llevaba al puesto.

Hicimos el último fuego nos calentamos bien y seguimos, llegando al ranchito se empezó a despejar, llegamos a las 09:00 horas al lugar completamente despejado y con sol pero muy frío.

Lorenza ya era asistida por el enfermero de Río Grande, 3 personas incluidas el enfermero habían salido ese día anterior y ya habían logrado estabilizarla que era muy importante eso. Pasaron como 30 minutos se escuchó el helicóptero que andaba sobrevolando la zona y se salió a prender fuego unas plantas para que hicieran humo y ellos pudieran localizarnos, el helicóptero llegó al lugar y pudo aterrizar en un corral que tiene Lorenza para encerrar sus llamitas.

Se la preparo a Lorenza y cargada en brazos la llevamos al helicóptero donde se la acomodó bien y así pudo felizmente despegar el helicóptero con destino a Fiambalá trayéndose a Lorenza.

Personalmente fue un momento de emoción poder ver que se la llevaban y mucho más rápido para que sea asistida por los médicos y que ella esté bien, pero también ver que quedaba solita esa casita, las llamitas, el perrito, el gatito, no pude evitar ponerme triste y se me cayeron unas lágrimas y así vi a varios de mis compañeros con esas lágrimas en los ojos de felicidad y tristeza.

«Es imposible evitarlo»

Después de ese momento tomamos té y almorzamos carne que había llevado el delegado, todo fue a las apuradas. Finalmente emprendimos regreso todos a Rio Grande menos un baqueano que había ido con nosotros él se quedó a cuidarle los animalitos a Lorenza.

El camino fue un poco más rápido por rato caminábamos y luego trotábamos y así todo el camino llegamos a Río Grande a las 16:30 horas. Descansamos un poco y volvimos a emprender viaje a Fiambalá.

Muy feliz por haber ayudado una vez más y sentirme útil en la sociedad y a las instituciones como Bomberos y Defensa Civil. Muy agradecidos con ellos por siempre dejarme ser parte de esa familia hermosa y más que todo por confiar en mí persona mil gracias Bomberos Voluntarios Fiambalá y Defensa Civil de la municipalidad.

Dios los bendiga y estoy dispuesto para otro requerimiento».