Un viejo reclamo volvió a surgir luego de que las imágenes se hicieran viral de unas docentes que se dirigían a cumplir con sus tareas áulicas en la localidad de Antinaco, al norte de Fiambalá, quedaron varadas en uno de los ríos que deben atravesar todos los días para llegar a esa localidad y poder educar a los alumnos de esa lejana población.

Como las imágenes muestran, los vehículos deben trasponer caminos muy sinuosos, con obstáculos que todas las semanas se renuevan, corriendo distintos riesgos, entre ellos de averiar sus vehículos, que sumado al gasto diario del combustible, también deben costear el alto valor de los repuestos que rompen a consecuencia del pésimo estado de las rutas de toda la zona de ´La Herradura´.

Similar situación o tormento, lo padecen los docentes que deben cumplir sus tareas en las localidades de Punta del Agua, Chuquisaca, La Mesada, La Ciénaga, Las papas, Tatón y Rio Grande, en donde los caminos son desastrosos y que al parecer no está dentro de los intereses o prioridades de los gobernantes a nivel provincial.

En numerosas oportunidades, Multimedios Abaucán mostró el deplorable estado de los caminos que forman parte del norte del distrito de Fiambalá, pero al parecer las autoridades competentes a esa área aguardan que se produzca alguna desgracia para recién actuar en consecuencia y simular preocupación. Mientras tanto, los docentes deben realizar “Un Dakar” todos los días para cumplir sus tareas, sin mencionar lo que ocurriría en un caso de emergencia que tuviese que transitar una ambulancia por esos trazados que le llaman o eran “caminos”.