Emotivas muestra de fe se vivieron con la presencia de los restos de Esquiú.

Desde Santa María llegaron el pasado viernes a las 18 horas, las reliquias del Beato Mamerto Esquiú a Fiambalá. En una tarde de viento zonda, un grupo de fieles se concentraron en el portal de ingreso para trasladar al santuario de Fátima la urna que contiene parte de la columna vertebral y falanges de un dedo del hoy Beato Esquiú, en procesión junto al Párroco Martín Melo, quien más tarde ofició la santa misa y difundió parte de la historia del santo franciscano.

Con gran devoción y en oración, los presentes acompañaron a los sacerdotes de la parroquia de Fátima, responsables de los actos que se cumplirán hasta este lunes, según lo organizado con la colaboración de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Fiambalá. Algo similar se vivirá en las comunidades e instituciones donde se prevé su presencia.

Medanitos, Palo Blanco y capillas locales fueron protagonistas durante el fin de semana, y hoy lunes de 8:30 a 15:30 horas, los niños y jóvenes de las diferentes escuelas.

Fiambalá despedirá las reliquias hoy lunes cuando el párroco local las entregue al sacerdote Humberto Carrizo, que las conducirá a la localidad de El Puesto.

La histórica llegada y permanencia de las reliquias del Beato Mamerto Esquiú, se espera, signifiquen el regocijo espiritual que los pueblos del interior necesitan ante las graves situaciones sociales que denotan la realidad.