El conflicto en Fiambalá tiene más de 30 años.

Claudio Cheong, hijo de los dueños, afirma que la propiedad se adquirió en el ’83. Se intentó sanear en la gestión de Quintar y quedó inconcluso. Iniciaron una demanda a la intendenta Paulón.

La familia Cheong asegura que tiene los títulos perfectos de propiedad sobre las tierras en las que están asentadas las Termas de Fiambalá. Uno de sus hijos, Claudio, que hace tres años reside en el lugar, dialogó con El Ancasti y reveló que desde la gestión del exintendente Amado David Quintar que se trata de regularizar el conflicto por las tierras porque reconocen que se trata de una belleza natural que explota el municipio y que le pertenece al pueblo, pero quieren sellar un acuerdo entre privados y el Estado, en el que se los reconozca como propietarios de las tierras. Esa gestión no se logró con Quintar, quien falleció cuando reconoció que era necesario completar el trámite, pero tampoco con la actual intendenta Roxana Paulón, con quien mantienen un vínculo conflictivo y hasta existe una demanda penal iniciada contra el municipio porque aseguran intentó realizar una «expropiación fraudulenta», según relató la familia.

La historia detrás del conflicto que se destapó a partir del anuncio del gobernador Raúl Jalil de avanzar con la expropiación de Las Termas es interesante y podría tener varios capítulos.  El propietario de las tierras es Lee Ren Cheong, un ciudadano chino naturalizado argentino, que llegó a Argentina, exiliado por la ONU, luego de haber salvado a ciudadanos en la guerra entre Corea del Norte y Corea del Sur.  Al llegar a este país se casó con una rosarina Aída Beatriz Romero y tuvieron tres hijos. Se dedicó a las Relaciones Internacionales y en el marco de su actividad adquirió tierras en distintos lugares del país. Actualmente, los dueños viven en Capital Federal y sus hijos actúan en su representación.

Según relató Claudio, los terrenos en disputa fueron adquiridos en una escribanía en Buenos Aires en el año ’83.
«Las tierras las compró en inmobiliarias en Buenos Aires, en Capital Federal, donde pasa por distintos exámenes. Se compra una vez que están estudiados todos los títulos y se le compró a la sucesión Arturo Carrizo. Atrás de ese título hay otra familia histórica de Fiambalá que le cede todos los títulos a esta familia», contó. Se trata de 33.350 hectáreas las que adquirió la familia.

Lee Ren Cheong mantuvo un vínculo de amistad con «Coco» Quintar en el marco del intercambio de ideas y proyectos porque coincidían en desarrollar la salida al Pacífico . «En 2006,  Coco Quintar envía una nota pidiéndole que le donen una porción de tierras para el complejo termal. Esa nota llega a mi padre y siempre fue de palabra, pero no se pudo concretar. Era otro momento donde las comunicaciones eran más complicadas, no había internet y llegar a Fiambalá implicaba más de 20 de horas de viaje. Era un pedido chico, de pocas hectáreas y a partir de ahí hubo varias intenciones», señaló.

Claudio Cheong afirma que nunca se concretó una expropiación. «Yo fui tres veces a Catamarca a la biblioteca histórica para leer e investigar,  y nunca se terminó el proyecto, eso yo lo quise transmitir aquí. Desde el día cero que vine, pero tuve oposiciones del pueblo y de los dirigentes de distintos sectores políticos».

Según relató, todo salió a la luz cuando Quintar quiso desarrollar un proyecto hotelero con el grupo propietario del Hotel Casino y les cedió hectáreas para el proyecto. «Le ofrece 5 hectáreas a este grupo empresario y vuelven a encontrarse con que los planos están a nombre de otro titular», señaló en alusión a la propiedad de la familia.

«En aquel momento le planteamos ‘queremos poner límites a esto, nos pongamos de acuerdo en el usufructo. Pongamos un límite y nos pongamos de acuerdo entre privado y Estado. Ustedes vienen recaudando fortunas, pongamos un límite y avancemos en un proyecto conjunto con la Municipalidad para realizar inversiones’. Coco era diputado nacional,  luego se enfermó, falleció y quedó inconcluso. Tenía toda la intención de regularizar», recordó Cheong.  Quintar falleció en diciembre de 2016 y su hijo, Bernardo perdió la elección para llegar al municipio.

 

Paulón, otra etapa
Durante la campaña electoral, Paulón había reconocido que los terrenos no eran del municipio y declaró en El Ancasti que parte de las Termas de Fiambalá era de «unos inversores chinos».  Cheong comentó que tuvo expectativas con la jefa comunal, pero al poco tiempo se frustró el diálogo.

«En ese momento pensamos, ‘encontramos a alguien que va a solucionar el tema para los fiambalenses y para la familia. Lo que la familia no discute es lo que le corresponde a Fiambalá, no estamos en desacuerdo, pero pongámonos de acuerdo en los límites para trabajar en conjunto con la Municipalidad», dijo. Tras el primer diálogo, Paulón no quiso volver a recibirlos y desde entonces el vínculo se complicó.

“Nuestra idea era ayudar al pueblo y generar un vínculo sano. Me vine a Fiambalá y me radiqué. Mi hermano y yo representamos a una provincia de China. Yo siempre hice relaciones públicas, llevando funcionarios a Oriente. La idea era tener un buen vínculo con la Municipalidad y poder gestionar siendo terrateniente, concretar vínculos para generar más trabajo para Fiambalá», señaló.

«Me voy a una reunión con la intendenta, yo he trabajado con millones de funcionarios y nunca me pasó esto. Lo único que recibí fueron amenazas: ‘Yo voy a hacer que te echen del pueblo, que te escupan, que te pateen y que te vayas’, me dijo. Vine a generar trabajo y ayudar al pueblo, ese fue mi diálogo», manifestó.

El vínculo se complicó aún más cuando el grupo propietario comenzó a lotear algunos terrenos de su propiedad. «Son tierras en las que estamos haciendo un desarrollo turístico interesante para generar fuentes de trabajo», afirmó al referirse a un loteo de 13 terrenos y a otro en el que finalmente se construirá otro hotel.

 

Fraude 
«Es ahí donde viene la intervención de la intendenta, donde en forma fraudulenta quiere expropiar más de 1300 hectáreas, no sabemos por qué, armando decretos que no corresponden, pasando por arriba al Concejo Deliberante, usando presiones políticas al director de Catastro, a la directora del Registro de la Propiedad, moviendo sus influencias en forma fraudulenta. Ahí nace nuestra demanda penal contra la intendenta», relató.

Cheong asegura que Paulón destruyó el municipio y afirmó que las Termas están abandonadas desde hace cinco años. Consideró que la oposición del pueblo es por la desinformación que difunde el municipio. En este sentido, se mostró de acuerdo con el proyecto que impulsa el gobernador Raúl Jalil para encarar una expropiación regular. 

«Siempre estuvimos de acuerdo, desde la gestión de Quintar, pero una expropiación son derechos y obligaciones donde las partes se ponen de acuerdo, queremos un diálogo que beneficie al pueblo y obvio al damnificado a quien le quitan el espacio, pero que la familia reconoce, eso está perfecto. Queremos una expropiación sana como corresponde, teniendo en cuenta todo el usufructucto, algo que siempre venimos tratando de solucionar y en esta gestión no se pudo por una maldad de la intendenta hacia el pueblo. Si lo hubiera arreglado hace cinco años hubiera sido beneficioso para Fiambalá, estamos de acuerdo en hacer una expropiación como corresponde», concluyó.

 

«Tiene un título perfectamente saneado»

El administrador de Catastro, Pedro Monferrán, fue contundente ayer al señalar que el ciudadano chino  (por Cheong) que adquirió las tierras «tiene un título perfectamente saneado».

Por otra parte, señaló que la ley que se sancionó en el ’83  fue solo una expresión de deseo porque nunca avanzó con el trámite formal de la expropiación.

«Después de casi 40 años nunca se logró sanear el inmueble  y  hoy pertenece a un ciudadano chino que vino  a vivir a Catamarca hace muchos años. La cuestión es que tiene un título perfectamente saneado», afirmó Monferrán en declaraciones radiales. 

«Se había intentado regularizar a través de la ley de expropiación, no fue más que la declaración. Nunca se inscribió ni se regularizó, no hubo ningún registro más que la ley», sostuvo.

Además, señaló que en 40 años hubo modificaciones en  los estados parcelarios «y nos encontramos con una imposibilidad técnica de saber dónde estamos parados con esa ley», añadió.

Consultado por la acción de prescripción que inició la intendenta  Roxana Paulón  para reclamar esas tierras,  Monferrán señaló que  «el ciudadano chino tiene sus títulos y la propiedad inscripta  en el Registro de la Propiedad. El municipio buscó la manera de ponerle punto final, hay que buscar  la manera más conveniente que nos lleve a blanquear la situación de los fiambalenses».