«Cuando decidimos dar una solución definitiva para sanear los terrenos donde se encuentra el complejo termal, sabíamos que iba a tener un costo político inmediato. Pero también sabíamos que estábamos corriendo un riesgo justo y necesario, que estábamos haciendo algo histórico, porque ahora las Termas son del pueblo, y es para el pueblo para quien se gobierna», expresó la mandataria.

«Por más de 30 años hubo un intendente y una gestión que no pudo, ni tampoco se interesó en defender un patrimonio que es de las y los Fiambalenses. Salieron en ese momento a especular, pero los palos en la rueda nos dieron más fuerzas para gobernar», aseguró.

«Hoy tenemos una ley que transfiere automáticamente las termas a Fiambalá, y que permitirá poner en marcha el proyecto de mejoramiento y puesta en valor, esto gracias a la  fluida relación que tenemos con el gobernador Raúl Jalil, quien nos ha dado siempre todo su apoyo y ha sido un respaldo fundamental en este tema», aseguró.

«Vamos a seguir gestionando el crecimiento de Fiambalá. Hemos conseguido una reparación en el valor de la uva, un precio más justo para los productores, y una bodega municipal, La indómita, que está impulsando el desarrollo vitivinícola de Fiambalá», remarcó la intendenta.