Alertan y aconsejan monitorearlos.

La tragedia que se vive por estas horas en Las Palmas, en las Islas Canarias con la erupción del volcán, genera que quienes estudian esta materia pongan el alerta en las zonas volcánicas de nuestro país y más puntualmente en el NOA.

En función de prevenir, el Geólogo de la Universidad de Buenos Aires,  Dr. Andrés Folguera y miembro además del Conicet alertó sobre el potencial de los volcanes específicamente en la zona coordillerana de nuestra provincia y llamó a generar estudios y controles en los mismos. El catedrático indicó en diálogo con Radio Valle Viejo que el Cerro Blanco, ubicado en la cordillera entre Antofagasta de la Sierra y Fiambalá, es el más peligroso y que en su última erupción las cenizas llegaron hasta la provincia de Tucumán. Este episodio aunque tuvo lugar hace casi 5.000 años y fue calificado por los científicos como la mayor erupción registrada en la zona volcánica del centro de Los Andes.

El complejo volcánico de Cerro Blanco, situado en el extremo sur del altiplano andino, entró en erupción hace unos 4.200 años. No fue un episodio eruptivo cualquiera. El volumen de roca eyectado lo sitúa, además, entre una de las erupciones más grandes ocurridas durante el Holoceno (los últimos 11.700 años).

Para referenciar este hecho, Folguera indicó  “Catamarca tiene uno de los volcanes que ha hecho la erupción más importante de los tiempos históricos que es el Cerro Blanco, es un volcán que emitió una nube de cenizas enorme que llegó hasta Tafi del Valle y más, es considerado uno de los volcanes más peligroso de la tierra”. Luego marcó que en nuestra geografía hay otros volcanes potencialmente peligrosos y estos son Ojos del Salado, Incapillo, San Francisco, Incahuasi, El Cóndor, El Peinado.

Sin ánimo de generar pánico pero sí para hacer docencia y prevención, el catedrático y miembro del Conicet solicitó no minimizar el peligro de los volcanes y aconsejó realizar trabajos de monitoreo preventivos. “Para la comunidad y el Estado monitorear estos volcanes que capaz que entran en erupción cada 500 años pareciera que no tiene mucho sentido, lo cual es un error porque el día que uno de esos volcanes entra en erupción va a ser importante el paseo que van a producir”, sentenció.

Y agregó «los volcanes se monitorean, así como usted va al médico y le auscultan el corazón, también hay formas de auscultar el movimiento interno de los fluidos interno dentro de los volcanes». Comparativamente hablando dijo que los volcanes en la Puna son mucho más explosivos y peligrosos que los volcanes Copahue y Petereo, que se encuentran en Chile.

Fuente: www.launion.digital